Verónica, Tiziana, Marta…

Cada vez que se ejerce acoso o violencia, la sociedad termina en el mismo punto:
Juzgando a la víctima.

Vapulearon emocional y socialmente a una mujer dentro del entorno laboral compartiendo un vídeo PRIVADO, la connotación sexual es un añadido.


Y se me revuelven las tripas al enterarme, leyendo “artículos”, leyendo comentarios anónimos, noticias que mencionan a un conocido “hombretón” de la España profunda citando sus palabras. En todo ello no se habla nada más que de “Si el vídeo fue realizado estando soltera o no”, “Que si no debería de haberlo hecho para CUIDARSE de que esto ocurriera”, “Que si se suicidó porque era débil mentalmente”, que si “no es para tanto, menuda mala madre que abandona así a dos hijos”… Y una sarta de sandeces que me hacen contener las arcadas con dificultad.

Me importa bien poco qué imágenes mostrase el vídeo explícitamente, si salía sola o acompañada, en el momento en el que lo hizo o si se trataba de una infidelidad…
Hablamos del acoso sufrido por parte de su expareja, con posible extorsión, y sumado por todas las personas que lo compartieron y provocaron la situación.

ELLOS son los culpables.

¿Y sobre la debilidad? Me gustaría poder dejar de lado por un momento la sobriedad de mis palabras y mandar la educación al lugar de donde viene toda esa sarta de burradas y ofrecer amablemente un bocazo en los dientes a quien lo piense, a ver si le duele. Entonces podrá imaginar cuando más dolerá lo que ha tenido que pasar esa persona decidiendo suicidarse para acabar con todo.

Porque no la rompió que la vieran desnuda. La mataron los comentarios, las salvajadas que seguro tuvo que escuchar. La indefensión ante lo que es capaz de hacer el ser humano, jodiendo por disfrute y regodeándose en el dolor ajeno.

No le dio vergüenza que la vieran en situaciones comprometidas.
Todos practicamos sexo, no debería de ser un tabú.
La mató el sentirse vendida y traicionada por su expareja. La colaboración de compañeros de años en los que confiaba en aquel linchamiento social. La falta de apoyo.

El tener que enfrentarse a algo que te daña, que te hace sentir vulnerable, que te hace sentir desnuda con la ropa puesta, y sin encontrar unos ojos amigos.

Eso la mató.

Porque no se quitó la vida. La mató la maravillosa educación que tenemos a las espaldas que nos dice que ante algo semejante, has de avergonzarte, has de culpabilizarte.
Y en lugar de repararte tú y que les juzguen a ellos, te juzgas tu sola.

O te vienen con el “Si otras lo han sufrido y han salido adelante, no hagas dramas”

Porque eres mujer.
Y tienes que ser recatada y perfecta.
Sin levantar la cabeza.
Estar dispuesta a juicios ajenos.
No fallar.
No follar.

El olor del mundo

{El mundo se desploma.
El hedor a vísceras y el sabor a plomo
lo desgarran entre disparos con monedas.

El mundo se derrumba.
El efluvio a pesadumbre y el regusto a lágrimas.
Desconsuelo de los desconsolados.

El mundo se desmorona.
El tufo del humo y el paladar a ceniza,
Se prende en caída.

El mundo resbala.
La fetidez del dinero y el gusto del puño.
Supremacía de los elegidos entre zancadillas.

El mundo tropieza
entre la hedentina del miedo y la sapidez repulsiva a opresión
Ante el veto a las personas.

El mundo vaga
entre el olor a desamparo y el amargor que pobla bocas.
Hostia; la repartida por unos y la estampada por otros.

El mundo se despeña.
La hediondez a podredumbre y el dejo a sangre
para la afección sin cura.

El mundo.

Nada.
Después nada.
El vaho a desaliento y el paladar a muerte.
La sed de poder de unos, mata de carpanta a todos los demás.}

Escapril 2019
Día 15 – ºDescribe un olorº

senza titolo

“No estás aquí
ni puedo alejarme de ti.

No puedo olvidarte
y me cuesta imaginarte.

No recuerdo tu olor
ni puedo dejar de evocarlo.
De intentarlo.

Tu tacto.
Tus labios, que nunca han sido míos
y no logro dejarlos ir.

Tus pestañas
que alejan mis monstruos con simples parpadeos.

Tu sonrisa es mi vitamina
y el veneno que me rompe.

Y tus ojos,
encerrando mis más oscuros secretos.

Afronto todo lo que surja
siempre que no tenga que confrontarte.

He logrado tenerte frente a mí
y continuar respirando,
pero mi corazón sigue saltándose los latidos.

Añorar lo que nunca he tenido
Soñar con lo que nunca llegará.

Y que cuando estés me rasgue el alma cada una de tus sonrisas
Porque rozarte me duele hasta sangrar.

Querer abrazarte y juntar los pedazos de tu corazón.
No dejar que el aire corra y se pare el tiempo,
Sin ser capaz de dar siquiera un paso hacia a ti. “

#Escapril
Día 14 – ºHaz que rimeº

“Final alternativo”

Silencio absoluto. Era aterrador.

Veía como estiraba la galaxia frente a sus ojos mientras se formaba un intenso haz de luz en el interior. Las garras de aquel ser se introducían entre las invisibles costuras que mantenían unida aquella realidad.

El agujero negro de su pecho seguía creciendo por momentos y los rayos de su cabeza deslumbraban ante la inmensa oscuridad que les rodeaba.

El oxígeno de sus trajes estaba llegando al mínimo y sólo tenían una opción: volver a la nave.

Se miraron apenas un momento. Una de esas miradas que no necesitaban preguntas.
No necesitaban palabras.
Tampoco las había. ¿Cómo puede afrontarse algo así?
Debían salir de allí cuanto antes. Estaban solos.

Accionaron los propulsores de sus trajes y volvieron a lo que sería su casa.
Ahora sí, su única casa.

#Escapril
Día 13 – ºCuerpos Celestesº

[Historia en proceso]

Catarsis

Artista: @ananonymously (IG)

Diariamente nos preocupamos de nuestra higiene corporal,
pero a menudo nos olvidamos de que dentro del cuerpo también se acumula mugre.
O la acumulamos.

A todos nos llega un momento en el que tomar un alto en el camino es necesidad.
Mirar hacia atrás y soltar lastre.
Tomar referencias para las nuevas metas.
Marcarnos objetivos.

En primavera llegan los colores, el buen tiempo.
La luz, la temperatura…
Oxitocina, Serotonina y otras “-inas” que nos incitan. Un buen momento para continuar comienzos y abandonar cargas.

#Escapril

Día 12 – ºLimpieza de primaveraº