El mundo en 10 palabras

La palabra “beso” me cautiva por su sensualidad, transmite todo el sentimiento que cabe en ti hacia la persona que lo recibe. La propia palabra “sensualidad” habla de todo lo que una persona esconde dentro de sí que habitualmente es considerado como un caluroso secreto.

Secreto” es el misterio de una figura que siempre acaba por compartirlo con otro semejante y saliendo a la luz por boca de unos y de otros, dejando así de serlo.
La cuarta palabra podría ser “velocidad“, ese momento en el que un objeto te hace ir más rápido de lo que el mundo gira y te transporta a un momento en el que parece que eres tu mismo el que hace girar al globo.

Sabor” es la conexión entre la propia realidad y uno mismo. Podemos identificarlo con momentos, con sentimientos, con personas, con lugares… ¡Es tan grande!
La propia “palabra” engloba todo lo que queremos recoger para luego transmitir. Sustituye todo aquello a lo que no podemos ponerle nombre, mientras que el “miedo” es la definición de todo a lo que no nos atrevemos a nombrar.
Supercalifragilisticoespialidoso” la identificamos desde la infancia con la felicidad y la fuerza de perseguir la alegría y a la vez nos transmite, por su complejidad, lo inalcanzable que encontramos la plenitud.
Salud” es aquello que obviamos en cada segundo cuando lo tenemos y algo que soñamos cuando nos falta siendo capaces de entregarlo todo a cambio.
Ojo” es de las más breves y una de las más profundas. Expresa todo aquello que a las palabras se le escapan. Todo lo que los gestos ocultan y que necesita salir a la luz para tomar forma.

¡Besinos de chocolate!