Nos vamos a la mierda

por Antrilewis

noticia_infantil_0_8_a

Si no tienes muchas ganas de leer, el título resume bastante bien lo que me grita el pecho y necesito escupir en forma de frases conectadas por expresiones de estupor.

Efectivamente, nos vamos a la mierda.
Podemos mirar en el sector que queráis y nos quedamos con ojos como platos vacíos, que es lo que abunda, y bocas tan largas como las colas del paro.

Nos vamos a la mierda y seguimos votando a políticos que es imposible que violen más leyes de las que ya han violado. Que es impensable que nos digan más claro que nos toman el pelo. Llegan a reírse en nuestras caras y les seguimos aplaudiendo. Como en el cole, cuando votábamos de delegado al abusón o al bufón de la clase. En lugar de evolucionar, involucionamos oye…

Mantenemos a serpientes que se recuestan con nosotros. Midiéndonos. Las acariciamos y damos de comer, tratándolas como a nuestras dulces y queridas mascotas mientras que ellas sólo esperan, rígidas como tablas, a poder engullirnos mientras dormimos.

Pero éstas serpientes que menciono no son sólo la cúpula del corrupto poder que nos mangonea, no, hablo de los ciudadanos de a pie, compatriotas que viven del estado chupando ayuda tras ayuda, trabajando bajo cuerda y llorando por los despachos suplicando un cheque de comida en la cruz roja, una alzada de mano para poder aceptar fuera de plazo una solicitud para recibir más dinero, o una vivienda de protección oficial cuando realmente lo que necesita protección son sus pantallas planas, cochazos y billeteras, ya que manejan cantidades muy superiores a las que muchos podemos permitirnos.

Hablo de esas personas que no cumplen requisito alguno pero lo cobran todo. Aquellas que viven a costa del erario público y llegan sin haber cotizado lo suficiente (porque no han querido) a una pensión no contributiva y logran seguir arañando rebajas como si de chicles se tratase. Acaban por lograrlo todo.

Así es que después oímos el tan extendido… “Siempre les toca a los mismos”… “No puedo optar a esa ayuda por mis ingresos…”

Éste último término siempre me hace descojonarme en la coronilla de alguno, por no decir que apetece repartir manuales de matemáticas de primer curso en más de un despacho…
Porque se tiene en cuenta únicamente el ingreso, salvo que seas uno de “los elegidos”, no se valoran los gastos, las personas a tu cargo ni tu situación en general “¡pa’ qué!”.
Me pregunto si cuando a los adorados políticos les ponen dietas mensuales con las que vivirían dos familias e incluso tres durante bastante más de 30 días, también se tiene en cuenta solamente los ingresos…
Pero no debemos olvidarlo… “El que parte, reparte y siempre se queda con la mejor parte”.

Volviendo al tema que nos ocupa… Nos vamos a la mierda.

Ya sin tocar a mi amada y querida política que es la hernia de cualquier país, fijamos nuestra vista en la educación…

A veces me pregunto si realmente ha existido alguna vez.
El sistema se sostiene sobre una base clara: “Enseña lo mínimo, para que nunca tengan conocimientos, ideas, ideales, pensamientos y necesidades intelectuales que no sepas o quieras darles”. Y con ésta base, crea escuelas y evalúa los conocimientos. ¡Tachán! Te presentamos el modelo de educación (llamalo EGB, LOGSE, LOE…) en la que entran mentes ávidas de conocimiento y salen ovejas de esquemas clonados y como mayor sueño: lograr un trabajo y estabilidad.

El “Nos vamos a la mierda”, comienzo a verlo como frase demasiado positiva.

No hablemos de la salud. “Amén y olé”.
No somos conscientes del gran tesoro que tenemos con la Seguridad Social.
Si realmente todos, e insisto, TODOS hiciéramos un uso correcto de ella, seríamos un referente a nivel mundial en cuanto a modelo sanitario. Porque en teoría lo es. Sobre el papel es prácticamente perfecto.
En la realidad nos lo cargamos en el momento en que el egoísmo, favoritismos, enchufes y la gestión “made in Spain” lo mandan todo al garete. Aquí podríamos mencionar y ahondar bien profundo con mis amigos los políticos pero por esta vez lo dejaré estar. No menos cortos podríamos quedarnos si hablamos de los Mamones del estado (esos que mencionábamos hace unas líneas que se enganchan a la teta y secan hasta el Nilo), pero nos quedaremos con el mal uso que todos damos de manera cotidiana con esas recetas indebidas, citas médicas innecesarias, interminables bajas injustificadas y sobre todo el argumento eterno… “Si los demás lo hacen porque no yo”.

No nos vamos a la mierda, nos llega ya por el cuello.
Es el momento de hacer piña y comenzar a hacer por ayudarnos unos a otros para salir, porque como sigamos pisando la cabeza del vecino para sacar nuestra nariz 15cm más, estamos perdidos.

Aunque con la fe en la humanidad que me queda, casi que os deseo mucha suerte, yo me quedo aquí. Sólo hay que ver el tiempo que hace hoy allá por los Estados Unidos…

 

·Antrilewis·

Anuncios